ESTUDIAR
- Gitana del Viento

- 6 feb 2021
- 3 Min. de lectura

El ser humano al nacer entra en el mundo preparado y completamente dotado para caminar en la vida. No hay escuela que guíe o prepare inicialmente para este recorrido; de todas formas, se tiene lecciones completas y diarias, normalmente acompañadas de preocupación, cariño y paciencia de los progenitores y familiares presentes. Sembrando aprendizajes de conocimiento y relación con las personas, se ha iniciado el primer escalón de la escalera del destino. La adaptación y paulatino aprendizaje irá creciendo con el paso del tiempo, así como la madurez como persona que impone su caminar. En determinado período el aprender pasa a ser guiado y motivado en la educación formal, con avances en períodos gradualmente avanzados.
En este proceso ya no se está solo hay toda una comunidad pendiente de la ruta escogida en la que participan familia, amigos, compañeros en comunión sincera de la mejora y superación en el crecimiento de la persona amada, en quien también palpita en su interior el anhelo de superación y progreso que luego pasa a ser activo participante en cuanto a sí mismo, con una dedicación y constancia enteramente también compartida con madres, padres, familia, con la ilusión real de ser testigos de las metas alcanzadas por el/la bebé que cariñosamente vieron crecer en el tiempo.
En el recorrido existencial del ser humano, el paso del tiempo exige una apropiación de aspiraciones y logros personales que nacen como un anhelo y necesitan esfuerzo, estudio y dedicación. Ventajosamente todos estamos equipados con fortalezas y habilidades innatas, oportunas y útiles, dotación de la vida que permanece en mente y corazón aptos para ser utilizados, es el potencial real y completo de apoyo y respaldo propios de cada persona. Desde luego puede y debe ser enriquecido con lecciones y enseñanzas acumuladas en la superación de tiempo de vida y experiencias.
Se incluyen siempre los tesoros de sentimientos, alegrías, tristezas, amores y desamores, éxitos y fracasos que impulsan o detienen los sueños. Es obligatoria la superación de dificultades con entrega, conocimiento y constancia, que además de madurez sirven de modelo y ejemplo para todos. Para agradecer y honrar la vida recibida se debe continuar preparando siempre, porque el potencial intelectual es ávido de saberes e incansable ejecutor de acciones en todo ser humano. Estudiar no es un paréntesis de vida, es un interminable y grato trayecto de la totalidad de ella. Esto concentra e impulsa el no perder la oportunidad de dar vida a la vida: estudiando, aprendiendo, compartiendo y ejecutando. Tener una profesión es una aspiración general en las personas, tener independencia y trabajo desde luego, fundar una familia y hogar también. Descubrir el secreto maravilloso de la finalidad de cada existencia e identificar la razón de cada vida es un éxito. Reunir con sabiduría los capítulos estudiados y vividos, darán en la aspiración más deseada: el mensaje de satisfacción del uso apropiado del tiempo de vida ofrecido.
Con certeza será el alcance del sueño íntimo profundamente acariciado e imaginado: valorar la Felicidad de cada espacio de vida responsablemente aprovechado. La llave que alcanza objetivos, anhelos y logros propuestos, es no dejar de estudiar nunca, porque así se nutre mente, sentimientos y espíritu, con el premio mayor de descubrir la esencia de cada Vida, que se pudo conocer y disfrutar en cada camino diseñado pausadamente por cada uno, en la existencia recorrida conscientemente.
Gitana del Viento






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